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Aprender cómo encender un fuego es clave para prolongar la supervivencia.

Este recurso ígneo puede servirte para mejorar y aumentar las condiciones de vida, y en algunos casos será indispensable para sobrevivir, mientras llega la ayuda.

Usando el fuego vas a poder:

–       Cocinar

–       Calentar alimentos

–       Calentar y hervir agua

–       Purificar agua dudosa

–       Señalizar una zona

–       Ahuyentar animales peligrosos

–       Alejar insectos

–       Conservar alimentos

–       Alumbrar

–       Dar calor

 

Prepara un lugar apropiado para hacer fuego

Debes escoger un lugar resguardado del viento, y que esté cercano al refugio que hayas construido o que tengas a disposición, para dotarlo de calor.

Limpia de ramas, hojas, musgo, etc., y todo material inflamable, para que el fuego no se propague, y recoge cada elemento para usarlo en un fuego controlado.

Si estás luchando por tu vida en una zona nevada o mojada, debes primero construir una plataforma con piedras y troncos, para aislar el fuego.

Si en el lugar en donde estás hay amenaza de lluvia, o está lloviendo, deberás preparar un techo para tu fuego, con la altura necesaria para que las llamas no lo alcancen.

En caso de estar inmovilizado en un terreno pedregoso, o con tierra seca y dura, debes remover la tierra para facilitar la circulación del aire por la base del fuego.

 

Revisa qué elementos dispones para encender un fuego

De acuerdo al tipo de excursión que hayas emprendido, y a los cuidados previos que hayas tomado, es posible que cuentes con uno o más de estos elementos.

 

Fósforos o cerillas

Encendedores o mecheros de chispa

En ambos casos comenzar el fuego es relativamente fácil, si ya tienes preparado de antemano el terreno, la yesca y el combustible o maderas apropiadas.

Frota el fósforo o produce chispa solo cuando tengas lista la yesca que necesitarás y las primeras varillas o ramas finas para comenzar el fuego.

 

Lente convexa

Una lente convexa podrás obtenerla de un par de gafas o anteojos, de tus prismáticos, cámara de fotos, linterna, mira telescópica, y hasta del fondo de un vaso o botella.

La lente te ayudará a concentrar los rayos del sol sobre la yesca, pólvora, etc., y una vez iniciada la primer llama, continuarás con más yesca o ramas finas.

También es posible unir dos cristales de reloj, aproximadamente iguales, con agua que rellene el vacío que quede entre ellos, para concentrar los rayos solares e iniciar el fuego.

 

Pedernal

Puedes usar un machete, tu cuchillo, etc., para golpear cualquier piedra dura o pedernal y producir chispas que enciendan la yesca.

Golpea hacia abajo, y dirige de este modo las chispas hacia la yesca amontonada en el suelo.

 

Cartuchos de pistola de señales

Si tu kit de supervivencia está provisto de una pistola de señales, retira el cartucho, ábrelo, conserva el artificio y desecha la borra y los cartones.

Derrama y ordena la pólvora en un pequeño taco de papel o cartón, o sobre hierba seca, o encima de una piedra.

Coloca el artificio o parte del cohete luminoso debajo de la yesca, acomodando la pólvora fina (más negruzca) por encima.

Puedes provocar chispas, dirigiéndolas hacia el fogón armado, o utilizar otro cartucho en la pistola para disparar contra el fogón, colocando la boca de la pistola a unos cinco centímetros de distancia.

 

Cartucho de fusil o pistola

Debes quitar la bala y la mitad de la pólvora del cartucho, tapándolo luego con papel.

Arma el montón de yesca y derrama sobre ésta la pólvora extraída.

Introduce el cartucho en el arma y dispara sobre la pólvora del fogón, con la boca del arma a diez centímetros (fusil) o cinco centímetros (pistola).

Otra manera efectiva es quitar del cartucho la bala y la mitad de la pólvora, rellenando el espacio vacío del cartucho con un trozo de tela.

Carga el cartucho en el arma y dispara contra el suelo.

El trozo de tela arderá sin llama, por lo que debes acercar rápidamente la yesca y la pólvora restante, y tendrás fuego muy rápidamente.

 

Chispa eléctrica

Si tu vehículo ha quedado cerca, aunque esté inservible para movilizarse, aún puede conservar corriente en la batería.

Conecta dos cables a los bornes de la batería, y acerca los extremos pelados de los dos cables hasta que salten chispas entre ellos, aunque debes procurar dirigirla al montón de yesca preparado previamente.

Si la yesca que usarás es un trozo de paño impregnado de nafta o gasolina, el vapor se encenderá con la chispa.

Si no cuentas con cables puedes usar utensilios metálicos.

Si no tienes una batería de coche, podrías usar una batería de radio o pilas, que aunque producen una chispa mucho más pequeña, es suficiente para iniciar un fuego.

 

Encender un fuego y todas sus aplicaciones pueden hacer una verdadera diferencia para preservar tu vida y regresar sano y salvo de tu excursión.