Seleccionar página

Si está leyendo este texto, es porque seguramente se encuentras dentro de ese alto porcentaje de mujeres que siente vergüenza por esas horribles estrías que afean nuestro cuerpo… y hasta ahora no ha podido solucionarlo…

Yo sé cómo se siente, porque también sufrí las consecuencias de tener mis, muslos, caderas y abdomen surcado de estrías.

Ha Eliminado Palabra Shorts De Su Vocabulario y De Su Guardarropas Porque Dejan Ver Las Antiestéticas Estrías…

Ha Rechazado Muchas Invitaciones Divertidas De Su Gente Amiga Porque No Quería Ser Vista En Traje De Baño , Porque Dejaba Ver Esas Espantosas Líneas En Mis Muslos…

Pasó Muchos Años Comprando Todo Tipo De Cremas Que Prometían Mucho y Lo Único Que Lograron Es Achicar Sus Ahorros.

Ha Gastado Cientos, Sino Miles De Dólares, En Tratamientos De Gabinete y Sistemas Que Nunca Dieron Resultado…

Y Muchas, Muchísimas Otras Situaciones, En Donde Se Ha Sentido Muy Avergonzada, Como Me He Sentido Yo, y Que Han Logrado Destruir Su Autoestima…

Pero hoy Tengo Muy Buenas Noticias para darle. Porque si se siente identificada con cualquiera de los puntos anteriores, lo que va a leer en este sitio web puede ser lo más importante que haya leído en toda tu vida…

Existen muchas mujeres, que por razones estrictamente genéticas no generan estrías ni aún después de los embarazos, y cuentan con una piel tersa a verdaderamente envidiable.

Nuestras condiciones hereditarias no las vamos a modificar pero lo que sí podemos hacer es una serie de pequeños cambios en nuestro estilo de vida que mejorarán en mucho el aspecto que deseamos darle a la piel de nuestro cuerpo.

Un factor genético heredado, al que se suma un descenso súbito de peso, más una deficiente nutrición o un desorden de causas hormonales -en el caso de embarazos o de mujeres adultas mayores-, son todas circunstancias que en conjunto favorecen la aparición de las temidas estrías.

Pero señora, ha llegado el momento de decir basta a esas líneas que en ocasiones se transforman en verdaderos surcos desgraciadamente ¡tan visibles!

¿Cómo resolverlo? ¡Yo le indicaré paso a paso cuál es el camino! Solo deberá prestarme un poco de atención en los próximos 3 minutos.

Antes que nada deseo hacerle saber que los tratamientos mágicos, no existen y usted seguramente, bien lo sabe.

Quienes pretenden soluciones instantáneas –que en el fondo las vislumbran como una salida mágica- son los miles de mujeres que sin tener todas las respuestas ni conocer todos los riesgos que corren, día a día se someten a complejas cirugías o riesgosos tratamientos con resultados no siempre alentadores.

Existen distinto tipo de técnicas quirúrgicas y tratamientos en algunos casos realmente invasivos que, personalmente, no recomiendo.

En todos los casos, cabe aclarar, que no son una solución ni instantánea ni permanente. En el caso de la cirugía láser, podemos afirmar que si bien puede dar ciertos resultados positivos, se trata de una intervención realmente dolorosa. En cuanto a tratamientos dermoabrasivos o peelings químicos existe un período posterior en el que el paciente experimentará hinchazón y dolores por la inflamación, producto de la agresión realizada a la epidermis.

Además, -y estos son temas poco comunicados por los cirujanos plásticos- toda intervención conlleva en sí una serie de riesgos que seguramente usted no desea correr. ¡Y ni qué hablar de los costos! Estamos hablando de valores que oscilan entre los 1500 y 2000 dólares.