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… y finalmente dejar de ser el tipo débil y flaco para empezar a *lucir* el nuevo cuerpo de hombre FUERTE, ATRACTIVO y ENVIDIABLE que siempre has deseado tener.

Dime: ¿Te gustaría convertir tu cuerpo en una máquina generadora de músculos (incluso MIENTRAS DUERMES)? (entonces mira esto…)

Si eres flaco y estás harto de no ganar ni siquiera un miserable kilo de músculo a pesar de dedicar horas de esfuerzo en el gimnasio…

Si has probado “devorar” más alimento pero cuando te subes a la báscula sorprendentemente te fijas que lo único que has engrosado es la fila de los Pesos Pluma porque lejos de ganar, has perdido medio kilo…

Si has sido engañado y defraudado con productos o suplementos que te prometieron subirte de peso pero que solo fueron falsas promesas…

Porque para ti, hay un NUEVO y REVOLUCIONARIO método que te mostrará cómo cambiar todo esto — y poder rápidamente tener un cuerpo musculoso y en tu peso ideal.

Si de VERDAD quieres aumentar tu masa muscular y dejar de ser flaco, entonces necesitas leer cada palabra de esta carta…

En una sociedad donde el problema es “bajar de peso”, toda la publicidad está volcada en la gente que quiere adelgazar y los flacos quedamos recluidos a caminar en el desierto solos, a merced de nuestra suerte.

Yo siempre fui el típico flaco y esto a mí nunca me afectó, hasta que entré a la escuela superior, allí empezó mi pesadilla.

No pasaba un día sin que dejara de recibir comentarios (no todos con mala intención) sobre mi físico…

La PEOR parte es que esos comentarios me hacían sentir muy mal. Hasta las chicas se reían de mí… ¿Te pasa lo mismo?

Siempre me vestía con 2 ó más camisas (aún en días con mucho sol), solo para verme un poco con más cuerpo.

También dejé de ir a la playa y a las piscinas, simplemente porque odiaba quitarme la camisa enfrente de todos, enseñar mi huesudo y delgado cuerpo me daba mucha vergüenza.

Hasta que un día me CANSÉ de las burlas y de los apodos que hacían referencia a mi cuerpo, ya no quería esconderme debajo de la ropa y tomé una decisión firme.

Eso fue lo que pensé, así que inmediatamente fui a visitar a un médico, le conté mi problema y simplemente me dijo:

“Voy a recetarte unos multivitamínicos… también debes comer un poco más y con eso será suficiente.”

Estuve durante 1 mes entero tomando las “dichosas” vitaminas y comiendo como león en mi intento por subir de peso.

Pues no solo NO GANÉ PESO, sino que perdí 1 kilo y NI SIQUIERA SUPE POR QUÉ. (Esto lo sabría hasta después…)

Fui con el médico nuevamente por una respuesta, pero esta fue DEVASTADORA y no era lo que yo quería escuchar:

“Tú complexión es delgada y tu metabolismo es muy rápido, la gente como tú se queda delgada… SIEMPRE.”

En ese momento sentí que toda la furia del puño de Mike Tyson y la fuerza de un tsunami arremetieron contra todas mis ilusiones y esperanzas de ser un hombre “normal”.

No podía creer lo que mis oídos estaban escuchando… se suponía que la naturaleza me había “predestinado” a quedarme con mi frágil y debilucho cuerpo DE POR VIDA…

…Porque todos los días del resto de mi vida, “eso”, la crítica, el rechazo, la baja autoestima serían mi pan diario.